La presencia integral: el magnetismo personal es el primer nivel, en el camino del despertar
¿Habéis notado alguna vez que la primera vez en un lugar nuevo a menudo os parece tener más impacto? La segunda vez el efecto se desvanece. ¿Y habéis conocido a alguien sintiendo como una sensación particular, una fuerza que no sabéis explicar? Es probable que esa persona, en ese momento, estuviera más presente.
La tradición de nuestra Escuela encuentra un paralelo interesante en la india, donde a lo largo del camino del despertar se encuentran los siddha, los poderes — a veces considerados en la tradición como mágicos — que se desarrollan caminando; el magnetismo personal es uno de ellos, el primer nivel de la presencia integral y no su punto de llegada. Quien cultiva la presencia desarrolla naturalmente esta fuerza atractiva, sin forzarla ni buscarla como fin. Prosiguiendo, la presencia se vuelve cada vez más integral, y el magnetismo se transforma de reclamo exterior en arraigo silencioso, que acoge en lugar de dominar. Es un camino gradual, donde cada paso lleva a una plenitud que se vuelve interior y se vive cada vez más.
La presencia es la cualidad que nos permite vivir plenamente el momento, y transforma cada interacción en una oportunidad concreta. En la vida real, como explica el Prof. Dr. Marco Paret, sirve para comunicarse mejor con una persona: quien está presente escucha de verdad, capta los matices y responde con precisión, y evita así malentendidos. Sirve también para sostener una noticia difícil sin derrumbarse ni dejarse arrastrar por la emoción, y mantiene la lucidez para decidir el paso siguiente. Pensemos en un directivo abrumado por mensajes y estímulos: solo quien permanece presente consigue seguir cada petición sin perder el hilo, filtra el ruido de fondo y actúa con eficacia. En estas circunstancias, la presencia se convierte en una herramienta operativa, que mejora la calidad de las relaciones y de las decisiones.
La presencia es una capacidad concreta, entrenable, que cambia el modo en que los demás os perciben — y mucho más. Este artículo explora el fenómeno, sus raíces históricas y su potencial más profundo.
La presencia es fuerza atractiva
«Cuando una persona está presente en una habitación, o también un interlocutor, yo me doy perfecta cuenta. Aumentando la presencia, la reacción de las personas a mi alrededor cambia, porque la presencia es fuerza atractiva.» Así describe el Prof. Dr. Paret el primer efecto, el que se nota de inmediato.
La presencia en realidad es una cuestión de magnetismo — pero la presencia va también más allá del magnetismo: el magnetismo personal es el primer nivel. Esta capacidad se desarrolla naturalmente en el momento en que trabajáis con la presencia; luego la presencia se vuelve cada vez más integral, y cuanto más integral se vuelve, más llegáis a niveles cada vez más grandes.
La investigación muestra que el estado interno de una persona influye de manera medible en quienes están cerca. Es fisiología. Cuando estáis presentes, vuestro sistema nervioso comunica algo preciso — y el otro lo recibe, a menudo sin palabras.
¿Qué sucede si esta capacidad se lleva a su nivel más alto? La respuesta del Prof. Dr. Paret toca un punto que pocos esperan.
El paso adicional: un camino de despertar
«La presencia es un camino de despertar. Se dice también: quien trabaja la presencia ya tiene un pie en el despertar.»
Es una perspectiva que invierte muchas expectativas. Aquí la palabra “despertar” debe entenderse en su sentido tradicional: un estado de conciencia que ya no depende de las circunstancias. En la tradición india, las capacidades que se desarrollan trabajando sobre la presencia se denominan siddha — poderes que emergen como consecuencia natural, no como objetivo.
Pocos lo saben: este camino es accesible, concreto, y comienza por algo muy simple — el cuerpo. El recorrido requiere solo una práctica constante y una guía clara.
El cuerpo se reorganiza
«Confirmo plenamente: la presencia es un estado en el cual el cuerpo se auto-reorganiza. El espíritu está en el cuerpo, porque en cierto punto sois conscientes de vuestro mapa sensorial, y entonces cambiáis totalmente.»
Practicando las técnicas de presencia, poco a poco se desarrolla algo que está presente dentro del cuerpo: y esto va más allá de la atención plena habitual.[1] Mucha gente pregunta qué diferencia hay entre atención plena y presencia. La respuesta del Prof. Dr. Paret es clara pero respetuosa: «La atención plena es muy buena, pero deriva de las técnicas indias que se basaban también en el yoga, por tanto en la relación con el cuerpo — y a menudo esto se deja un poco de lado. Nosotros en cambio partimos precisamente del cuerpo, y con el cuerpo conseguimos bloquear los pensamientos, cambiar, ser más testigos de nosotros mismos.»
La atención al cuerpo modifica en pocas semanas el modo en que se reacciona al estrés. Se practica y se siente: es la experiencia la que habla. Es una experiencia directa, verificable por cualquiera.
Cómo se entrena
«Hay varios puntos de partida para trabajar sobre la presencia, pero trabajar sobre la sensación es la clave: la sensación del cuerpo. Cuantos más puntos de referencia tengamos, mejor: también la atención a la respiración, o sentir nuestro centro, ciertamente nos ayuda. Pero comencemos por sentir nuestras sensaciones — sensaciones físicas,[2] no las emociones: hay que aprender la distinción entre las dos.»
Un consejo práctico: «Hay puntos del cuerpo desde los que partir, pero también es verdad que si mantenemos la atención en un punto del cuerpo — una mano, un pie — será mucho más fácil desarrollar progresivamente la presencia. Un punto central del cuerpo, al principio, a veces es más difícil: las personas se pierden.»
Los dos errores
«Mucha gente hace presencia y cree hacerla, pero no la hace. Hay dos tipos de errores. El primero es hacer una presencia tensa: mantener demasiado activado el sistema simpático, estar demasiado tensos mientras se hace la presencia. En realidad debe ser relajada, porque es una activación tanto del simpático como del parasimpático. Podemos pensar que cuando hacéis las cosas sin esfuerzo, probablemente estáis más presentes; si hay esfuerzo, estáis menos presentes.»
El segundo error es más sutil: «Querer controlar: yo digo “prestad atención a las sensaciones”, y algunos entienden “controlar las sensaciones”. No: sentir las sensaciones, no intentar controlarlas. La presencia permite que las cosas existan.»
Quien permanece tranquilo en una habitación tensa cambia la habitación. Este es el principio, y se entrena. La diferencia entre “hacer” y “padecer” la práctica está precisamente en esto: la presencia es un estado de escucha, no de esfuerzo.
El espejo
«Ponerse delante del espejo ayuda a aumentar la presencia: el espejo es una herramienta muy buena, porque nos hace sentir una sensación diferente, una sensación en el cuerpo que es muy importante.»
Se trata de sentir, más que de mirarse. La sensación que emerge delante del espejo es un punto de referencia preciso, utilizable en cualquier momento. Es un ejercicio simple, pero revela mucho sobre cómo reacciona el cuerpo ante la propia imagen.
Una tradición documentada
La escuela del Prof. Dr. Paret hunde sus raíces en una tradición occidental antigua, la del magnetismo. Los textos históricos de la Biblioteca conservan sus principios fundamentales:
«Le magnétiseur doit être calme, recueilli, et n’avoir d’autre pensée que celle du bien qu’il veut faire.»
— Tratado decimonónico de magnetismo, fondo histórico de la Biblioteca
Trad: El magnetizador debe ser tranquilo, recogido, y no tener otro pensamiento que el bien que quiere hacer.
«La volonté seule ne suffit pas: il faut encore l’attention soutenue.»
— Manual práctico decimonónico, fondo histórico de la Biblioteca
Trad: La sola voluntad no basta: se necesita también la atención sostenida.
«Par magnétisme l’on ne doit pas entendre autre chose qu’une sorte d’équilibre de chaleur vitale que l’on cherche à établir entre deux individus.»
— Opúsculo decimonónico sobre el magnetismo, fondo histórico de la Biblioteca
Trad: Por magnetismo no se debe entender otra cosa que una suerte de equilibrio de calor vital que se busca establecer entre dos individuos.
De esta tradición nace la clave que la Escuela custodia: un camino muy claro para desarrollar la presencia. «Nosotros tenemos un recorrido: estamos ligados a la tradición, tenemos un camino muy claro para desarrollar la presencia. Y esta clave sabemos que puede llevar a todos los niveles, hasta el despertar. Es una clave tradicional derivada de la alquimia: una clave ligada a una tradición occidental muy antigua, que nace en su tiempo y es a la vez potente y actual.»
Para qué sirve cada día
«Si estáis con una persona y estáis presentes, conseguiréis comunicaros mejor — y también si os dan una noticia no buena, la sostenéis mejor. Si sois un directivo, con muchos mensajes que llegan, debéis por fuerza estar presentes para poder seguir: si tenéis muchos estímulos, debéis estar presentes. El otro día hablaba con una alumna, una senadora, que me decía tener muchísimos estímulos y deber mantener la presencia respecto a todas estas cosas. La persona presente consigue mantener la presencia en todas las situaciones.»
La presencia es una herramienta para estar dentro del mundo con más lucidez. Para quien trabaja con las palabras — terapeutas, hipnotistas, directivos — es el fundamento que hace todo lo demás más eficaz. Para profundizar en la relación entre presencia y estados de la hipnosis no verbal, o para explorar cómo el silencio y el ritmo actúan sobre la comunicación, el camino está trazado.
Y para quien quiere entender cómo todo esto se aplica a venta y liderazgo, el principio es el mismo: atraer en lugar de convencer. En la base está siempre el magnetismo personal, el primer nivel. La voz enciclopédica sobre la hipnosis no verbal ofrece una síntesis adicional.
Durante uno de los seminarios del Prof. Dr. Paret — que enseña la presencia en todo el mundo — este trabajo se hace en vivo: muchos cuentan que ha sido el curso más útil de su vida, porque el cambio toca el modo mismo de ser. Los cursos están organizados por l’Université Européenne.
FAQ
¿Cuánto tiempo se necesita para notar los primeros efectos? La mayoría de las personas nota un cambio en su calma y lucidez ya en las primeras semanas de práctica constante, incluso con pocos minutos al día.
¿Se puede practicar en el trabajo? Sí. La presencia se lleva consigo: en una reunión, delante de una pantalla llena de notificaciones, en una conversación difícil. Es exactamente allí donde se necesita.
¿Qué diferencia hay entre atención plena y presencia? La atención plena es muy buena, pero a menudo deja de lado la relación con el cuerpo. Aquí se parte del cuerpo: con la sensación física se bloquean los pensamientos y uno se convierte en testigo de sí mismo. Es un camino diferente, no un valor diferente.
¿Se necesita un talento particular? No. La presencia es una capacidad natural que se despierta con la práctica adecuada. No debéis creerlo: lo practicáis y lo sentís.
¿Hay contraindicaciones? Las técnicas de presencia son prácticas de conciencia corporal. No sustituyen un tratamiento médico o psicológico. Ante cualquier duda, siempre es recomendable consultar a un profesional.
La presencia es la clave que abre todas las puertas. La escuela del Prof. Dr. Paret custodia su recorrido desde hace más de treinta años, con un camino claro y tradicional. Si sentís que ha llegado el momento de ir más allá de las palabras, el primer paso es simple: contactad con la Escuela para una entrevista de conocimiento.
Notas y referencias científicas
- Farb N., Daubenmier J., Price C. J. et al., Interoception, contemplative practice, and health, «Frontiers in Psychology», 6, 2015, art. 763. doi:10.3389/fpsyg.2015.00763 — rassegna sul ruolo della consapevolezza delle sensazioni corporee nella regolazione dello stato interno.
- Porges S. W., The polyvagal perspective, «Biological Psychology», 74(2), 2007, pp. 116-143. doi:10.1016/j.biopsycho.2006.06.009 — quadro teorico sul ruolo del vago nella regolazione degli stati di calma e di connessione sociale; è un modello discusso in letteratura, qui richiamato come chiave interpretativa e non come dato acquisito.